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jueves, abril 18, 2024

Oporto y alrededores. Marzo 2024

Aprovechando las vacaciones de Semana Santa hice un viaje corto a Oporto con una amiga. La idea era, además de conocer Oporto, acercarnos a Braga, Guimarães y Aveiro. Fuimos cinco días y nos dio tiempo de conocer las ciudades tranquilamente. En cuanto al tiempo atmosférico, nos cayó la lluvia que hubo en toda la península ibérica, pero con ratos en los que dejaba de llover, así que nos apañamos bastante bien.
Es cuestión de ir con un buen calzado, chubasquero y paraguas, muchas ganas de disfrutar del viaje.
Fuimos en coche y la duración del viaje fue de unas 5 horas y media, con parada a medio camino en Ciudad Rodrigo. La carretera es cómoda y el viaje no se hace pesado. Y pagando la gasolina entre dos sale más económico que el avión.

Oporto

Nos alojamos en un piso que reservamos en Booking que estaba en el centro de la ciudad. Es lo mejor, ya que Oporto se puede visitar andando, y si quieres pasar por el alojamiento a descansar un poco o tomar un café lo tienes a tiro de piedra. Dejamos el coche en un parking y sólo lo utilizamos para ir a Braga Guimarães y Aveiro. 

En cuanto a la comida, hay muchos sitios donde elegir que ofrecen comida casera y a un precio asequible. Nosotras desayunábamos en el apartamento y las comidas y cenas las hacíamos fuera. Os dejos algunos locales que merecen pena: "Casa Bacalhau", "Taberna de Fernández", "Mal Cozinhado" (con espectáculo de fado en directo), "Le Chiez Petf". 

En cuanto a sitios que visitar mi recomendación es callejear porque siempre descubres sitios interesantes. Pero hay sitios y monumentos que no te puedes perder. Para empezar la Torre de los Clérigos, con su iglesia y órgano, que en el momento que hicimos la visita lo estaban tocando (un suerte), y su escalera con unos cuantos escalones, que te lleva hasta la zona más alta para admirar las vistas de la ciudad; el esfuerzo merece la pena.
De la Catedral no os puedo hablar porque no la visitamos: había una cola de media hora para entrar y en ese momento estaba lloviendo con ganas con lo que no era plan de estar esperando bajo la lluvia por mucho paraguas que llevásemos. Lo que sí visitamos fue la Iglesia de San Francisco, con su impresionante interior dorado. La entrada incluye también la visita a las catacumbas que siempre resultan interesantes.
Merece la pena ver el hall de la estación de tren de Sao Bento con sus azulejos; por cierto, los azulejos en Oporto están por muchas fachadas de casas e iglesias.
Otros lugares de interés son: la Plaza de la Libertade, el Barrio de Sao Bento con sus pintorescas callejuelas, la Plaza del Ayuntamiento, el cual se ubica en un edificio precioso; la Cafetería Majestic, la Librería Lello, Mercado do Bolhao, Rua das Flores (una de las calles más bonitas de Oporto), los jardines del Palacio de Cristal, la Ribeira (uno de los lugares de Oporto con más encanto) y el impresionante Puente de Luis I.
Respecto al Puente de Luis I, se puede cruzar por arriba y por abajo. Merece la pena hacerlo por los dos sitios. Para ir por arriba hay que subir unas cuantas escaleras, pero cuando llegas al último escalón y ves las vistas, sobre todo de noche, es maravilloso.
En cuanto a la Librería Lello: hay que coger entrada por internet (si compras algún libro te descuentan el precio de la entrada) y hay turnos de entrada. El edificio es precioso y ya por eso merece la pena. En cuanto a la oferta de libros, es más escasa en comparación con otras librerías como la Librería Bertrand, pero las ediciones que tienen son bonitas y merece la pena verlo al menos una vez.

Braga y Guimaraes

Estas dos ciudades se pueden visitar el mismo día porque no son muy grandes y están cerca la una de la otra. Primero fuimos a ver Guimaraes que está a unos 45 minutos en coche de Oporto. Esa mañana llovía bastante en Guimaraes (yo creo que el rato que más nos llovió) y no pudimos ir al castillo ni subir en el teleférico, dos actividades que se recomiendan mucho. Lo que hicimos fue callejear y la verdad es que es un lugar con encanto. Hay una iglesia que se puede visitar si no hay misa (nosotras tuvimos la mala suerte de que había servicio y no pudimos entrar) situada en la plaza de Oliveira. A pesar de estos handicaps, nos gustó mucho.

Luego fuimos a Braga que es un poco más grande que Guimaraes. Tiene una catedral muy bonita, destacando su techo de madera y el coro alto y el órgano. También hay una torre mediaval, pero las vistas son muy normales. Lo que merece la pena, a parte de la catedral es callejear, porque se descubren rincones muy bonitos.

Aveiro

Antes de volver a Madrid paramos en Aveiro, que está a 50 minutos en coche de Oporto. Por una parte está lo que es Aveiro en sí, y por otra la playa de Costa Nova ( a la que se llega en coche). En Aveiro se puede ver el canal con sus bonitas fachadas y los moliceiros (embarcaciones parecidas a las góndolas), y el barrio de Beira Mar. Está bien para andar y hacerse alguna foto, pero lo que es realmente bonito es la playa de Costa Nova.
En la playa de Costa Nova, a parte de la extensa playa en sí y el mar, están las antiguas casas de los pescadores. Están situadas en un paseo marítimo es una gozada ir viendo estas coloridas casas. Ya por ellas merece la pena acercarse a Aveiro.


En resumen, este es un viaje asequible que tiene monumentos, rincones con encanto, buena gastronomía y la amabilidad de los portugueses. Si vais sólo a Oporto, con tres días da tiempo de conocerlo y si queréis, podéis dejar el coche en casa. Si además queréis visitar los alrededores, necesitaréis cinco días y el coche.




martes, agosto 22, 2023

Jordania agosto 2023

Este año una amiga me sugirió que fuésemos a Jordania de viaje. No era un sitio que estuviese en mi mente para ir de primeras, pero cuando ella me lo comentó le estuve dando una vuelta y me animé a ir.
Me alegro de haber ido porque ha sido una buena experiencia. Los sitios que he visitado me han gustado, los jordanos, en general, son amables y la comida, aunque no muy variada, es rica.

Hicimos un viaje organizado con la empresa Catai, que lo gestionó todo muy bien. Hay gente que ha ido a Jordania por su cuenta, pero creo que por seguridad y comodidad es mejor ir en un viaje organizado. Por mucho que sea uno de los países árabes más occidentalizados, no es Europa y su infraestructura, a grandes rasgos, no es maravillosa. Nosotras fuimos a hoteles de cinco estrellas que eran fantásticos, pero sales de ahí o de Ammán, y la cosa cambia.
En cuanto a seguridad, es un país que cuida mucho el turismo, ves a policías y soldados, controles en los hoteles, con lo cual no tienes sensación de peligro, a pesar de hacer frontera con Siria, Irán, Israel y Arabia Saudita.

Nuestro circuito incluía Amman, Madaba, Monte Nebo, Jerash, Petra, Wadi Rum, Áqaba, Betania y Mar Muerto. Es lo que visita todo el mundo, vaya en un circuito organizado o por su cuenta. Tampoco es plan de ir cerca de las fronteras con Irán o Siria.
De todo ello lo que menos me gustó fue el Mar Muerto, y Áqaba merece la pena si vas a hacer snorkel o buceo en el Mar Rojo; pero el resto una maravilla, sobre todo Petra, Wadi Rum y Jerash.

El clima: hace calor. Así que hay que levantarse pronto y llevar calzado cómodo, ropa que transpire, sombrero, gafas de sol, protección solar y agua siempre a mano. El clima es seco en gran parte del país por lo que el calor se aguanta bien, a excepción de Áqaba, Betania y el Mar Muerto donde la humedad puede rondar el 70%. 

En cuanto al tema del agua y la comida: por precaución beber siempre agua embotellada y utilizarla para lavarse los dientes. Salvo el último día, que tomé pepino con yogur en el hotel, no comí ensaladas ni nada que no estuviese cocinado. Fruta, solía tomar kiwi o melón. 
En los hoteles buenos no creo que haya problema con la comida fresca, pero fuera de ahí tendría cuidado, sobre todo si tu estómago es delicado.

Tema dinero: la moneda oficial es el dinar jordano, aunque aceptan euros. Tened en cuenta que el dinar es más fuerte que el euro (1 dinar son 0,77 euros), así que mejor pagar en euros, si pagas en efectivo, ya que si cambias dinero vas a perder. Si pagas con tarjeta, pagar en la moneda local, yo lleve la tarjeta Revolut que no cobra comisiones y hace un buen cambio y no tuve problemas.

En cuanto a medicación: es recomendable llevar tu medicación habitual, así como apósitos, tiritas, fortasec y analgésicos. 

Otros consejos variados:

- merece la pena hacer snorkel o buceo en Áqaba. El Mar Rojo ofrece una riqueza que hipnotiza al que lo ve. Es cierto que el coral se está blanqueando por la acidificación de los océanos, pero todavía se puede disfrutar de sus colores y millones de peces.

- en Petra se anda mucho, así que lleva calzado adecuado, que yo vi a personas con cuñas y vestidos. Y no dejes de subir al Monasterio. Es una subida importante, pero lo que ves cuando llegas lo vale.

-Visita primero la Pequeña Petra antes de ir a Petra, que si no te va a saber a poco.

- no utilices los burros y camellos que ofrecen en Petra para subir al monasterio y hacer fotos subidos a ellos. Los pobres están así desde las 7h que abre Petra hasta las 19h que cierra. Y no te aporta nada.

- español no hablan, pero inglés sí. Aunque depende con quien te topes, lo hablará mejor o peor.


Es un viaje que se disfruta, que ofrece paisajes preciosos, arte e historia. Ves otra cultura y costumbres, y eso siempre es bueno para abrir la mente. 




lunes, enero 02, 2023

Londres Diciembre 2022

A la capital de Reino Unido viajé hace quince años cuando estaba en la universidad. Ahora he vuelto para visitar a mi tía y ha sido casi como ir de nuevas a la ciudad. Con la ventaja de contar con una guía excepcional sin la que no hubiese visto la mitad de lo que vi.

Lo primero, recordar que Reino Unido ya no pertenece a la Unión Europea por lo que es obligatorio viajar con pasaporte para poder entrar al país. Así que id con tiempo al aeropuerto ya que hay que pasar varios controles. Y acordaros de llevar libras, ya que los británicos no funcionan con euros.
Londres es caro, así que hay que ahorrar un poco para no quedarse con ganas de hacer cosas. Para el alojamiento hay varias opciones, desde albergues hasta hoteles, según el bolsillo de cada uno. Yo me quedé en casa de mi tía, así que no puedo hacer recomendaciones al respecto. Sí que es recomendable quedarse en una zona céntrica, ya que de esta manera se podrá ir andando a muchos sitios y ahorraréis en transporte.

Para ir desde alguno de los tres aeropuertos de Londres al centro, es recomendable coger el metro, ya que la duración del trayecto es sólo 10 minutos más que si cogéis el tren express, pero el precio es mucho más barato.
En cuanto al transporte, la famosa travelcard sólo está disponible para 1 día, 7 días o mensual. Así que, si vais 5 días, como fue mi caso, y vais a hacer muchos trayectos a pie, os compensa pagar con la tarjeta del banco contactless cada vez que cojáis un metro o bus. Es un sistema cómodo y rápido.

¿Qué se puede ver en Londres?

Londres es muy amplio. En un viaje de unos pocos días no se puede ver todo lo que tiene que ofrecer, pero aun así, se pueden ver bastantes cosas.
Por una parte están las visitas típicas que se hacen cuando uno va a la capital del país: el Big Ben, la Abadía de Westminster, Covent Garden, la Catedral de San Pablo, Trafalgar Square, Picadilly Circus...
Y por típicas no son menos interesantes. He de confesar que es la segunda vez que voy a Londres y no visito Westminster (quizá a la tercera vaya la vencida), pero tenía que elegir y preferí visitar la Catedral de San Pablo. Fue un acierto. Te facilitan unas audioguías fantásticas, además de que hay personal muy amable al que poder consultar. El edificio es impresionante, con mucha luz y muy bien conservado. Además, se puede subir a su cúpula (528 escalones) y disfrutar de las vistas de la ciudad.
En cuanto a Covent Garden, Trafalgar Square y Picadilly Circus tienen un ambiente agradable que se disfruta más incluso con la decoración navideña.

Luego están los parques: Sant James, Hyde Park y Kensington Gardens. Un oasis en medio de la cuidad. Esta vez sólo estuve en Kensington, donde se puede visita el impresionante monumento en memoria del Príncipe Alberto (esposo de la Reina Victoria) y que desemboca en el Royal Albert Hall.
Otra sorpresa que se esconde Kensington es la estatua de Peter Pan, muy bonita.

En cuanto a los museos, los más conocidos son el Brithis Museum, el Museo de Historia Natural o el de Ciencia. Como ya los conocía, me decanté por el Victoria & Albert Museum (gratuito para la exposición permanente y con unas piezas impresionantes), el Global Theater (es el museo de Shakespeare, una joya de la ciudad que no os podéis perder y con una visita guiada muy buena) y la Casa-Museo de Dickens (expuesta tal como era cuando vivía el escritor, otra pequeña joya).
Si queréis ver "Los Girasoles" de Van Gogh, podéis entrar de forma gratuita a la National Gallery, y ver además, los maravillosos cuadros que se exponen. Además, desde su terraza, hay una vista muy buena de Trafalgar Square.

Por último, para los amantes de los libros, una visita imprescindible es la librería "Daunt Books" un lugar donde perderse a buscar libros.

Londres tiene mucho que ofrecer y hay para todos los gustos, así que planificar lo que vais a ver y disfrutad de la capital londinense.

sábado, agosto 27, 2022

Asturias agosto 2022

Este año volvimos a Asturias después de haber estado hace cuatro años. El lugar elegido para alojarnos fue Selorio un pueblo muy tranquilo con una playa cercana y próximo a varios lugares de interés.

Primero hicimos una parada de una noche en León. Ciudad donde nací y de la que no tenía recuerdos ya que cuando tenía 3 años nos mudamos a Madrid. Nos alojamos en el Hostal Boccacio, un hospedaje sencillo situado en una zona tranquila en el centro de la ciudad. En León es visita obligada su catedral con sus impresionantes vidrieras. La entrada normal cuesta 7 euros y hay descuentos para ciertos colectivos. Se disfruta tanto de su interior como de su exterior con su preciosa fachada.
Pero León es más que su Catedral. Otros lugares de interés son la Basílica de San Isidoro, con un precioso retablo; los parques de La Condesa y Papalaguinda, la plaza del Ayuntamiento, el Barrio Romántico y el Barrio Húmedo. Estos dos barrios están llenos de bares para todos los gustos, nosotros cenamos en "Taberna Los Cazurros" muy buen sitio para comer rico y barato.

En Selorio nos alojamos en el Hotel Costa Rodiles, un hotel acogedor en un entorno precioso, con un personal muy atento y un desayuno buffet delicioso. Para moverse por la zona es necesario ir con coche.
Los lugares que visitamos fueron:

- La Ría de Villaviciosa, que se puede recorrer por una pasarela de madera y que llega a la Playa de Rodiles.  El paseo es muy agradable.

- La Playa de Rodiles situada al lado de un pinar por lo que es todo naturaleza. Es una playa abierta y grande donde poder darse un baño estupendo o dar un paseo.

- Tazones, un pueblo muy pequeño pero con encanto donde poder contemplar las casas de pescadores y la Casa de la Concha. Como curiosidad histórica en su puerto desembarcó Carlos I al llegar a España.

- Villaviciosa, más grande que Tazones, es la capital de la manzana. Siguiendo unas manzanas pintadas en el suelo, se puede recorrer su casco histórico. Es una ciudad agradable y como capital de la manzana tiene su correspondiente escultura de manzanas.

- El Monasterio de Valdedios, situado en un paraje precioso se encuentra este monasterio y una iglesia aldeaña, ambos de estilo prerrománico. La entrada cuesta 6 euros y mediante una audioguía se hace la visita. Toda una sorpresa.

- Lastres, otro pueblo pesquero con rincones con encanto y muchas cuestas que vale la pena ver. Desde el Mirador de San Roque, donde se puede dejar el coche, las vistas son preciosas. Cerca de Lastres hay un pequeño yacimiento con unas huellas de dinosaurio. Es curioso de ver y el camino que lleva hasta él es bonito.

- Gijón, no me gustó nada. No hay nada salvable, quizá su plaza del ayuntamiento, pero poco más.

- Ribadesella, ciudad que tiene varios puntos de interés. El paseo marítimo con sus casas indianas, la playa de la Atalaya, el Chalet de la Torre, la senda que sube a la Ermita de la Guía, desde la que hay unas vistas impresionantes, y los murales que pintó Mingote explicando la historia de la ciudad.


Asturias es una tierra acogedora con paisajes hermosos, buena comida y lugares para todos los gustos.

martes, julio 19, 2022

Teruel_Pueblos de Matarraña julio 2022

En la provincia de Teruel se encuentra la comarca de Matarraña que históricamente ha sido un nexo entre las tierras de interior y la costa del Mediterráneo. Hay rutas para hacer senderismo y varios pueblos para visitar.
Nosotras nos alojamos en el hotel rural Mas del Rei en Calaceite, una antigua masía rehabilitada como hotel. Desde allí salíamos con el coche para visitar los distintos pueblos de la comarca y realizar alguna ruta de senderismo. El hotel está en medio del campo, en una zona muy tranquila, rodeado de olivos, y con una piscina donde poder refrescarse. El personal es muy amable y la comida que sirven riquísima. Disfrutamos de una estancia muy tranquila.

Respecto a los pueblos que se pueden ver, nosotras visitamos los siguientes:

La Fresnada: tiene un casco histórico bastante bonito con los siguientes edificios: Casa Consistorial, Capilla del Pilar, Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor, Palacio de la Encomienda. Nosotras llegamos por la tarde y nos los vimos por dentro, sólo los vimos por fuera, pero nos pareció bonito.
Calaceite: aparte de los edificios principales tiene varias callejuelas por las que pasar, admirando sus rincones. El Ayuntamiento es del año 1609 y en la planta baja se sitúa la lonja. La Plaza de España es el lugar donde se realiza el mercado; el día que fuimos había y aprovechamos para comprar fruta. La Iglesia de la Asunción que estuvo dedicada a Santa María del Pla, es de estilo barroco y data del año 1695. La Capilla de San Roque de estilo renacentista tiene ventanas en forma de aspillera. Y luego hay varias calles que merece la pena ver (C/Maella, C/Mayor, la Plaza de los Artistas…). Es cuestión de callejear y descubrir sus rincones.
Además, cerca del pueblo hay unos restos de un poblado íbero que es interesante.
Alcañiz: hay tres cosas que destacan en este pueblo, las pinturas medievales de la Torre del Homenaje, en el Castillo de Alcañiz, los pasadizos subterráneos y la nevería, que se encuentran debajo de la oficina de turismo, y la fachada del Ayuntamiento y la Lonja.
Para visitar la Torre del Homenaje hay que ir con visita guiada, y merece la pena porque lo explican muy bien.
Cretas: junto a Valderrobres es el pueblo que más me ha gustado. Es pequeño, pero tiene calles y rincones con mucho encanto. Además, tiene una panadería (Horno de Leña Llerda) que tiene unos productos riquísimos.
Valderrobres: Desde el parking se cruza el Puente de Piedra que lleva al casco histórico por el que se entra a través del Portal de San Roque, donde hay vistas al río. Lo mejor para conocer el pueblo es hacer una visita guiada al Castillo (del que se pueden recorrer sus estancias), la Iglesia de Santa María la Mayor (con sus vidrieras de alabastro) y el caso antiguo que tiene rincones bonitos. El chico que hizo la visita fue ameno y nos contó información interesante. También hay un museo (donde se sacan la entrada para la visita guiada) que contiene información sobre Matarraña y tiene una de las estancias dedicada a Elvira Hidalgo, maestra de María Callas y oriunda de Valderrobres.
Ráfales: merece la pena ver la zona del ayuntamiento con sus portales y fuente. También quedan los restos del Castillo de la Orden de Calatrava.
Peñarroya de Tastavins: lo que más destaca es la Ermita de la Virgen de la Fuente con un techado mudéjar que no pudimos visitar porque estaba cerrada, pero sí que vimos el atrio de la ermita que es interesante.

Respecto a las rutas hicimos dos:

La Ruta del Parrisal: merece la pena hacerla por ver sus pozas cristalinas de aguas azules y su desfiladero de roca caliza. Es fácil ya que vas todo el camino por una pasarela que han puesto para evitar que se estropee el entorno.
La Mola en el Parque de los Puertos: no me gustó tanto. Se sube un desnivel de 300 metros hasta la cima desde donde se puede ver el Parque de los Puertos.


De vuelta a Madrid pasamos por Teruel que tiene para visitar la catedral y su plaza, el aljibe, la muralla (que es un timo, sobre todo si has visto la de Ávila), la Plaza del Torico, que es el centro neurálgico de la ciudad, y el Mausoleo de los Amante de Teruel.

jueves, abril 28, 2022

Granada y Ronda Abril 2022

En Semana Santa hice un viaje a Granada y Ronda con unos amigos, con la suerte de que uno de ellos es de Ronda y además, vivió once años en Granada, así que íbamos con un guía de primera categoría.

Fuimos en coche desde Madrid a Granada, donde pasamos tres noches y luego de Granada a Ronda, donde pasamos una noche. El trayecto de Madrid a Granada son unas 4h y se va muy bien por la autopista. De Granada a Ronda son unas dos horas y hay una parte del trayecto que no es autopista, pero como contraparte se disfruta de unos paisajes muy bonitos.
Lo más tedioso es la vuelta de Ronda a Madrid, 6h de viaje, así que si vais a ir directamente a Ronda a pasar un fin de semana os recomiendo coger el tren (de Madrid a Ronda son 3h y poco).

En Granada nos alojamos en los apartamentos "Bibo Suites" en Plaza Nueva. Un apartamento estupendo con vistas la Torre de la Vela y céntrico. Desde ahí era fácil ir andando a las distintas zonas de interés. Para disfrutar de Granada con calma lo ideal es ir cuatro días. Porque tiene mucho para ver: la zona del Albaicín con sus callejuelas, sus cuestas (ir con calzado cómodo) y sus cármenes. Un carmen es una casa que debe cumplir una serie de requisitos para ser considerado tal: debe tener vistas a la Alhambra, debe tener un huerto, un pozo o zona de agua y un ciprés. Cuando paséis por el Albaicín, disfrutar de su silencio, respetar su quietud y dejaros asombrar por sus rincones. 
Otra zona de interés es el barrio del Realejo: un barrio de aire más clásico, acogedor y si tantas cuestas. Además de brujulear por él, en el Campo del Príncipe, hay varios bares donde tapear o tomar unas buenas raciones.
Si os fascina la cultura árabe podéis visitar los Baños Árabes (muy bien conservados), el Palacio de Dar Al Horra (donde residió la madre de Boabdill) o tomar un té con pasteles en la tetería El Bañuelo. Y relajaros dando un paseo por el Paseo del Darro.
No dejéis de visitar la Catedral con sus blancas columnas y la Capilla Real, donde están enterrados los Reyes Católicos. 
Y luego está la joya de Granada, la Alhambra. Primer consejo, sacar las entradas con tiempo y desde la página oficial. Así se evitan timos y disgustos (desgraciadamente siempre hay alguien que se intentar beneficiar a costa de los demás). Segundo consejo, en función de la hora a la que tengáis la visita a los Palacios Nazaríes, id a visitar primero el Generalife. Tiene unos jardines impresionantes donde relajarse y disfrutar de las vistas y el sonido del agua. Nosotros no conseguimos entradas para los Palacios, así que después fuimos a ver el Palacio de Carlos V, unos baños árabes que hay al lado del Palacio y la Alcazaba, que era la zona defensiva. En la Alcazaba se puede subir a la Torre de la Vela y disfrutar de las vistas de Granada. Visitar la Alhambra con calma os llevará una mañana o una tarde.

Buenos sitios donde comer en Granada: Los Manueles, Casa Pasteles Albaicín, Los Altramuces, Mesón Tabarka y Cunini.

Por cierto, si vais en Semana Santa os vais a topar sí o sí con alguna procesión. Es una experiencia interesante, aunque a veces algo estresante porque hay gente que con tanto fervor se olvida del prójimo.

Ronda, es una pequeña joya de Málaga, rodeada de verdes colinas, con sus casas blancas y su Tajo. Lo mejor es, una vez visto el Tajo desde el puente nuevo y recorrer el camino que lleva a un mirador donde se puede contemplar en toda su magnitud, callejear por Ronda. Ver el puente árabe y las murallas, visitar la plaza del Ayuntamiento, ver la Iglesia de Santa Cecilia y el barrio de Padre Jesús. Relajarse paseando por la Alameda y visitar el Palacio de Mondragón, con sus sencillos y encantadores jardines, y la Casa del Gigante, una casa Nazarí del siglo XIV.

Nos alojamos en el hotel "El Tajo y Spa", sencillo, limpio, céntrico y con un buen desayuno.
Buenos sitios para comer en Ronda: Tragatá, Casa Clemente y Tabanco Los Arcos.


Dos ciudades que merece la pena visitar y disfrutar.




miércoles, septiembre 01, 2021

Lanzarote. Agosto 2021

Este año he viajado a las Islas Canarias por primera vez, y la isla elegida ha sido Lanzarote. Es verdad que soy mucho de ir al norte, pero una amiga me convenció para que fuéramos y me alegro mucho.

Lanzarote no es una isla muy grande y en una semana puedes recorrerla tranquilamente y también pasar días de descanso en la playa. La forma más cómoda es alquilando un coche. Nosotras debido a la falta de coches de alquiler por falta de previsión de las empresas de alquiler, sólo tuvimos coche tres días (los precios eran desorbitados) y el resto nos movimos en taxi y autobús. A pesar del inconveniente, pudimos ver bastantes cosas.

La señalización de las carreteras se podría mejorar, pero se consigue llegar a todos los sitios (nosotras nos quedamos sin gps un día y nos orientamos con una caca de mapa que nos dieron en el hotel (hotel que nos salió mal, porque era peor de como se publicitaba en internet) así que no os preocupéis por ese aspecto, tan solo tener paciencia). Salvo en la zona norte de la isla que hay subidas y bajadas con curvas, el resto son carreteras rectas hasta el infinito. A veces parece que estás en la Ruta 66 de Estados Unidos.

Respecto a los lugares que merece la pena visitar, de lo que nosotras vimos, recomiendo los siguientes:

- la Geria con sus viñedos: espectacular ver las vides enterradas en la tierra volcánica y protegidas por un círculo de piedras.

- la Cueva de los Verdes: un conjunto de galerias formadas por la lava enfriada de los volcanes. Hay que ir con visita guiada, en la que te van llevando a lo largo de la cueva (algunos pasajes tienen techos bajos por lo que hay que ir con cuidado) y explicando su origen y lo que ves. Es una pasada.

- el Volcán del Cuervo: no está muy publicitado en las guías, pero es de lo mejor de la isla. Dejas el coche en un parking que hay cerca y debes andar una media hora hasta llegar a la hendidura que da acceso al interior del volcán. Es una experiencia increíble que hay que vivir para entender lo que se siente.

- el Timanfaya: no te puedes ir de la isla sin visitar el parque nacional. Nosotras fuimos primero al centro de visitantes que es bastante didáctico y luego fuimos al parque. Se debe dejar el coche en un parking y luego coger el autobús que hace la visita. No se puede ir por libre, por la propia conservación del parque y porque sólo hay una carretera estrecha sin señalización alguna que el conductor del autobús conoce al dedillo, pero que los demás mortales no. Desde el autobús se ve bastante bien todo el terreno volcánico con sus distintas formaciones.

-los Hervideros: formación rocosa al pie del mar formada por una serie de agujeros por donde penetra al agua y los días de fuerte oleaje se escucha un ruido como de agua hirviendo (de ahí el nombre). Es de lo más bonito que hay en la isla.-el Charco Verde: laguna que se ha formado por la flora marina en el agua, que le da su color verde característico. Se encuentra en la playa de los Ciclos, una playa de arena negra espectacular. Casi que me gustó más la playa que el charco en sí.


En cuanto a los pueblos, nosotras no paseamos por ninguno, pero sí que pasamos con el coche y son muy bonitos. Hay una normativa, salvo en Arrecife y no sé si en alguna ciudad grande más de la isla, que obliga a que las casas no superen los dos pisos de alto y sean blancas. Eso ha permitido que las casas se integren en el paisaje sin alterarlo, formando una bonita estampa de casas blancas sobre un fondo ocre y negro.


Cuando queráis descansar podéis hacerlo en alguna de las playas de la isla. Nosotras estuvimos en Playa Papagayo (pequeña, pero ideal para hacer buceo y ver los variados peces que hay), Playa de Punta mujeres (amplia, preciosa y con un atardecer de postal), Playa de Famara (espectacular, de las mejores junto a Punta Mujeres), Playa del Carmen (demasiado viento con lo que no se puede estar mucho tiempo) y Playa Dorada (demasiado enfocada al turismo). Todas comparten un mar turquesa y cristalino donde poder darse unos cuantos baños.


Dentro de las actividades que se pueden hacer en la isla se encuentran las clases de surf. Nosotras dimos una clase un día, y os puedo asegurar que no deja indiferente. Acabas molido, habiendo tragado medio Atlántico, pero habiendo disfrutado como un niño. Ya si consigues ponerte de pie en la tabla, que no fue mi caso, te llevas un punto extra.


Por último, dejaros los nombre de algunos restaurantes donde comimos muy bien y nos atendieron con amabilidad. No dejéis de probar las papas con mojo, sus pescados y su vino:

  • Mirador de los Valles (C/ Celemín, 1, Los Valles, Teguise)
  • Típico Canario (Av. Marítima 125, Playa Blanca)
  • Sebastyan´s (C/ La Mulata, 4, Playa Blanca)
  • Bristo del Puerto (Marina de Rubicón, Playa Blanca)



PD: al moveros por la isla id con calzado cómodo, un sombrero de paja y agua. Disfrutad de su paisaje volcánico y sus colores. Es un paisaje diferente que parece que no tiene nada, pero emana una energía especial.

sábado, octubre 05, 2019

Coblenza-agosto 2019

Este verano me tomé unos días de descanso e hice un viaje a Alemania para visitar a mi hermana en compañía de mi madre. Escribo la entrada con retraso, pero entre las oposiciones y el trabajo poco tiempo he tenido para ponerme a escribir.

Coblenza es una agradable ciudad situada en el centro de Alemania a un par de horas en tren de Francfort. Se sitúa a ambos lados del Rin en su confluencia con el río Mosela. Para llegar a ella hay que volar hasta Colonia o Fráncfort (el vuelo a Fráncfort es bastante más barato que el que va a Colonia) y de ahí coger un tren. Los trenes en Alemania no tienen asiento reservado, a menos que se pague un sobrecargo de 5 euros, y además no hay mucho sitio para dejar las maletas, por lo que al montarse en uno hay que buscarse un poco la vida. No obstante, es una forma cómoda de moverse por el país, sobre todo si se van a visitar los pueblos de la zona. 
Nosotras establecimos nuestra base en Coblenza. No puedo informar sobre opciones de alojamiento ya que me alojé en casa de mi hermana, pero sí que vi varios hoteles en la ciudad. 
Una de las cosas que más me sorprendió fueron las fuentes de la ciudad, que son preciosas. Hay una del Arca de Noé en la zona comercial que es una pasada. 
La ciudad tiene una zona más moderna cuyo centro neurálgico es la calle comercial, llena de gente durante el día, vacía a partir de las 18h, porque en Alemania se cierra todo muy pronto y la gente se va a sus casas. Igualito que en España que no nos vamos a casa ni pagándonos. 
Luego tiene su casco histórico que es precioso, con unas fachadas cuidadas y varias plazas donde pasar la tarde. Está muy cuidado.
Merece la pena ir al Deustcht Eck, punto de confluencia de los ríos Mosela y Rin, en el que hay una estatua gigante de Guillermo I (no sé si el señor tenía mucho ego o es que lo apreciaban mucho en su época). Otro lugar que no se debe dejar de visitar es el paseo que recorre el río, una zona tranquila y con unas vistas muy bonitas. Ideal para pasear, sentarte a ver pasar las horas….y con unas casas fantásticas. 
Otro lugar importante es el Palacio de los Príncipes Electores, residencia del emperador Guillermo I. El palacio fue destruido casi por completo durante la Segunda Guerra Mundial, siendo restaurado después. Actualmente alberga varias oficinas del gobierno federal. No es de lo más bonito que veréis en la ciudad, pero merece la pena visitar sus jardines, a los que se puede acceder de forma gratuita.

Cogiendo el tren desde Coblenza se pueden visitar en el día varios pueblos maravillosos:

Cochen. Un pueblo situado a orilla del río Mosela muy bonito. Es un pueblo turístico, pero se puede disfrutar de la visita. Caminando desde la estación, por la orilla del río, se ve una estampa muy bonita del castillo. El pueblo tiene tres puertas que se han conservado durante todos estos siglos y que hay que ir buscando. Las casas son muy bonitas y lo mejor es ir callejeando para ver el ambiente.
Se puede subir en telesilla a un mirador y una cruz, desde donde se ve el valle en el que se ubica el pueblo, desde allí las vistas son increíbles. El castillo se puede visitar con un guía que te enseña alguna de las habitaciones. 

St. Goar y el castillo de Lanhstein. St. Goar es un pueblo pequeño e idílico a orillas de río Rin con unas vistas de ensueño. Se puede subir por un camino hasta un castillo que ahora se utiliza como hotel. La subida se las trae, pero merece la pena ya que las vistas desde la terraza del hotel son preciosas.
El castillo de Lanhstein es uno de los más bonitos que he visto. Hay que subir por una escalera de 150 escalones y luego se sigue por un camino de tierra (en coche también se puede subir). Al llegar arriba encuentras el castillo. Un castillo que se ha conservado tal cual era originalmente. Es como entrar en la época medieval. Se visita con una guía y la entrada se compra en la misma puerta del castillo. Es una pasada. Desde la cocina medieval hasta las distintas habitaciones en las que cada generación ha dejado su huella, por lo que te encuentras con estilos renacentista, barroco e imperial. Una de las cosas más impresionantes que tienen es una casa de muñecas de tres pisos. Lanhstein no es un pueblo bonito, pero el castillo que esconde es de los más increíbles y mejor conservados que he visitado.

Vallendar. Cerca de Coblenza, se puede llegar a él en autobús o en barco. Nosotras fuimos en barco ya que el trayecto por el río es muy agradable. El pueblo es pequeño, pero acogedor. Ideal para pasear por la mañana o tarde.


Alemania es un país que más allá de Berlín, Múnich o Fráncfort tiene una variedad de pueblos esperando a ser descubiertos y disfrutados.


martes, agosto 14, 2018

Busto Agosto 2018

Este año quería unas vacaciones de descanso, nada de patear ni de ciudad, así que fui con mi madre, que entre las oposiciones y el trabajo apenas pasaba tiempo con ella, a una aldea de Asturias llamada Busto, en la parte occidental. No pudimos elegir mejor. 

Pero antes de ir a Asturias pasamos por Herrera de Pisuerga, a ver a unos tíos míos y por Santander, a visitar a unas tías. Herrera de Pisuerga estaba a rebosar de gente porque era la fiesta del cangrejo. Y en Santander hacía calorazo, así que el paseo marítimo estaba a rebosar de gente. Disfrutamos de las vistas de la Bahía desde el Centro Botín y de un paseo en barco ida y vuelta a la playa del Puntal (estaba tan llena de barcas y lanchas que parecía Marbella, no es como lo recuerdo de mi infancia). 

Ese día dormimos en Quijas, en el Hostal El Hidalgo, que tiene habitaciones cómodas y limpias. Lo mejor es el desayuno que lo sirven en la terraza del Hostal que está enfrente (perteneciente al mismo dueño), la cual está llena de flores. 

En Busto nos alojamos en “La Casa de las Camelias” un hotel rural de sólo 11 habitaciones decoradas con gusto, amplias y cómodas, y en el que el trato es amable y familiar. Como estar en tu propia casa. Y la comida es deliciosa, tienen una cocinera fantástica. Una muy buena opción para alojarse, si lo que buscas es tranquilidad y estar rodeado de naturaleza. Es recomendable reservar con mucha antelación, sobre todo para los meses de Julio y Agosto. 

Desde Busto y en coche, que para moverse por esta zona es imprescindible, puedes llegar en cuestión de 15-20 minutos a varias playas y pueblos costeros. También hay rutas para realizar por el monte. Busto es una aldea de pocas casas, con sus vacas y sus gallos que sólo tiene un bar, Bar La Cuti, auténtico bar de pueblo, y la pastelería “Cabo de Busto” donde hacen unos pasteles deliciosos, que es conveniente reservar, si no te quieres quedar sin probarlos. Si queréis comprar algo podéis ir a Cadavedo (a 10 minutos en coche) o justo en la salida de Busto, a la izquierda, en la salida a Queruas, comprar en la cooperativa, una nave industrial con un cartel que pone “Campo Astur”. Nosotras comprábamos la fruta y el fiambre para la comida allí, ya que el desayuno y la cena la hacíamos en el hotel. 

Nosotras visitamos 7 playas, realizamos dos rutas (la de los Llugarinos, desde Trevías, y la ruta que lleva al Faro de Busto, a través de un bosque lleno de brezo y helechos) y visitamos 5 pueblos. Todo durante la semana que estuvimos, sin darnos la paliza y descansando mucho. Como os he comentado, todo está cerca y puedes ir por la mañana y descansar por la tarde. 

La primera playa que visitamos fue la de Barayo, en la reserva natural del mismo nombre, a la que se accede, después de aparcar el coche, atravesando un sendero de un bosque lleno de helechos y brezo, durante 10 minutos. La playa es salvaje, sin socorrista y rodeada de monte. Te puedes bañar con precaución en sus frías aguas y descansar en su arena oscura o dar un paseo, ya que no hay mucha gente. 
La mejor playa que vimos fue la Playa del Silencio, cerca de Santa Marina. Una playa de una belleza impresionante, con unos acantilados escarpados y una belleza sin igual. Es de cantos, ideal para pasear y observar la magia del mar. Es una playa salvaje a la que se accede por unas escaleras y que tiene un mirador para poder disfrutar de las vistas. Es recomendable ir pronto para no tener problemas al aparcar el coche. 
Junto a ella, de más difícil acceso ya que hay que dejar el coche en el pueblo, bajar por un sendero y después por unas escaleras (el último tramo con una cuerda) está la playa de Gueirua. También salvaje, de cantos y auténticamente mágica. En esta playa sí que no te puede bañar, mientras que en la del Silencio, con precaución no hay problema. 
Estas dos playas me han enamorado. Las mejores que he visto nunca. 
Otras dos playas que visitamos, más familiares e ideales para pasar el día son la de La Cueva y la de Otur. Ambas de arena y amplias, donde pasear y darse unos buenos baños. Eso sí, al ser más accesibles, también están más llenas de gente. Y más en un día bueno de playa. 
Por último, dos pequeñas calas, la Playa del Bozo, en Busto, y la de Touran. La primera es de fácil acceso a través de un camino, de cantos y sin socorrista, de una belleza que enamora. La segunda no llegamos a bajar ya que tienes que ir con el coche por un sendero estrecho y luego bajar por un camino que no se veía muy seguro, así que hicimos una foto, ya que habíamos llegado hasta allí y nos fuimos. 


Los pueblos que visitamos fueron: 


· Cadavedo, con unas casas indianas bien conservadas y un mirador, donde se sitúa la ermita de la Regalina, con unas vistas impresionantes. 


· Luarca, que no nos pareció tan maravilloso como lo pintan y donde lo mejor es el cementerio y el puerto. 


· Puerto de Vega, un pueblo pesquero pequeño, con un puerto bonito lleno de bares y tabernas y una senda que bordea la impresionante costa. 


· Ortiguera, que no es especialmente bonito, pero tiene un faro con unas vistas impresionantes y una pequeña playa, la de Arnelles, donde poder descansar. 


· Tapia de Casariego, un pueblo de veraneo con un bonito paseo marítimo, un puerto con encanto y el tranquilo antiguo barrio de los pescadores. 




Antes de terminar esta entrada, mencionar la ciudad de Oviedo, por la que pasamos de camino a Madrid. No estuvimos mucho tiempo, pero me pareció bonita y cómoda de visitar. Si pasáis por ella, además de disfrutar de su casco histórico, no olvidéis haceros una foto con la estatua de Mafalda situada en el Parque de San Francisco, como homenaje a Quino, ganador del premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2014. 



La costa occidental de Asturias es un lugar que merece la pena conocer y cuidar, con unos paisajes de ensueño, playas salvajes muy bien conservadas y pueblos con encanto. Con varios miradores desde donde disfrutar de la puesta de sol o de la belleza inhóspita del mar Cantábrico. 
Nosotras volvimos enamoradas, después de disfrutar de un gran viaje.

martes, septiembre 19, 2017

Cáceres-Lisboa-Trujillo Septiembre 2017

Después de un año de trabajo y estudio tocaba irse unos días de vacaciones. Esta vez fui acompañada de mi madre y mi tía, ya que me apetecía viajar con ellas y hacía tiempo que no nos íbamos juntas. 
El plan inicial era visitar Cáceres y Trujillo, pero mi madre tenía ganas de conocer Lisboa y lo vi como una oportunidad de reconciliarme con la ciudad, que la primera vez que la visité me decepcionó un poco. Así que ampliamos la lista de ciudades a visitar.

Ha sido muy buen viaje en el que hemos disfrutado, conocido lugares nuevos y aprendido de la vida (una de las mejores cosas de viajar). Os adelanto que me reconcilié con Lisboa, ciudad con su encanto aunque puede que la primera vez que se visita no se aprecie. 

Hablaré de cada ciudad, los lugares que visitamos, consejos y demás. Primero comentar que fuimos en coche siguiendo la ruta: Madrid-Cáceres-Lisboa-Trujillo-Madrid. En total gastamos 120€ en gasolina yendo a una velocidad normal tanto por autopista como por carreteras secundarias, que alguna tocó. La gasolina en Portugal es un poco más cara. A parte pagamos peaje, sobre todo en Portugal, unos 30€ en total. En Portugal fijaros bien por qué autopistas vais antes de salir, ya que en algunas el peaje es de pago manual y en otras es electrónico (para el que hay que sacar una tarjeta). En nuestro caso fueron de pago manual. 

Cáceres

Para poder disfrutar de la ciudad sin cansarse demasiado, lo mejor es estar dos días. Lo más fácil es dejar el coche en un parking y alojarse en el casco histórico para ir andando a todas partes. Nosotras nos alojamos en el Hotel Casa Don Fernando, en la misma Plaza Mayor. Tienen un convenio con un parking cercano, en el que puedes dejar el coche por 8€ al día. El hotel nos gustó. Las habitaciones son amplias y limpias, y al estar al lado del casco histórico, facilita la logística. El precio por una habitación triple para dos noches fue 186.20€.
Para las comidas íbamos a alguno de los restaurantes que están en la Plaza Mayor o en la Plaza de San Juan, a cinco minutos andando de la misma.
El casco histórico está muy bien conservado y es una delicia pasear por él.De hecho, ha servido de localización para numerosas películas y series. Os recomiendo especialmente pasear por la noche, ya que al haber menos gente y gracias a la iluminación se crea una atmósfera muy bonita, como estar en otra época. Tiene mucho para visitar, todo muy recomendable, desde la Concatedral de Santa María hasta el Palacio de las Veletas en el que se ubica el Mueso de Historia de Cáceres, con un aljibe del siglo XI-XII muy bien conservado. Pero me gustaría destacar la Casa-Museo Yusuf Al Burch. Fundada por Don José de la Torre Gentil que dedicó 12 años de su vida y sus recursos para ofrecer este rincón de la cultura a todo aquel visitante que pase su umbral. Se sitúa en una casa histórica donde se pueden observar salas y objetos relacionados con el arte hispano-árabe. Se paga un donativo de 1.5€ para ayudar a su conservación. Es un lugar muy interesante que no aparece en las guías oficiales.
Una de las cosas que me gusta hacer es subir a las torres o miradores que haya accesibles para observar una panorámica de la ciudad. En Cáceres hay varias opciones, pero me gustaron especialmente las vistas desde la Torre Bujaco, a la que se puede acceder por 2.5€. Preciosas.
Por último, mencionar el que se convirtió en mi rincón preferido de la ciudad. La Calle de la Monja, cerca de la Plaza de San Jorge, desde la que se observa una torre cubierta de hiedra. Me enamoró.

Lisboa

Para disfrutar de esta ciudad también es recomendable estar dos días. Y armarse de paciencia para subir y bajar escaleras y cuestas. No en vano, es conocida como la ciudad de las siete colinas.
Antes de llegar a la ciudad, pasamos por Sintra para visitar el Monasterio de los Capuchos, situado en la Sierra de Sintra al igual que el famosos Palacio do Pena. Lo ideal para llegar a él es ir en coche ya que está alejado, sino la otra opción es un paseo de 2 horas. La entrada cuesta 7.5€ y merece mucho la pena. Es un lugar mágico. Se edificó siguiendo una filosofía de armonía entre la construcción humana, el convento, y la construcción divina, la Naturaleza, considerada por estos monjes la obra de su Creador. Por ello, el edificio se funde con la vegetación que lo rodea. A nosotras nos encantó.
Y de ahí fuimos a Lisboa. Si vais en coche a esta ciudad, lo mejor es aparcarlo en un parking y olvidaros de él hasta que os vayáis. Nosotras lo dejamos en el de Calcada do Combro, cerca de nuestro alojamiento, y nos costó 13.05€ el día.
Nos alojamos en un Airbnb ya que los hoteles estaban carísimos. Esta es una opción que suelo utilizar en mis viajes y nunca he tenido problemas. Nos alojamos en un piso para nosotras cerca de Chiado que nos costó 206€ las dos noches.
Lo mejor para empezar la visita a la ciudad es hacer un free tour, en el que te explican la historia de la ciudad y los lugares más relevantes, y pagas la voluntad según lo bueno que te haya parecido. Suelo hacerlo con Sandemans y me ha ido muy bien.
Lugares que merecen la pena visitar en Lisboa son el Chiado (donde se encuentra la Librería Bertrand, la más antigua del mundo), la Placa del Comercio y la Alfama con sus miradores. Es recomendable acercarse a Belem a ver el Monasterio de los Jerónimos (la entrada son 10€ y merece la pena porque es una obra de arte muy bien conservada) y el Monumento a los Descubridores con el mosaico del mapa mundi a sus pies.
Si estáis cansados de andar, podéis dar un paseo en barco por el Tajo y ver la ciudad desde el agua. Es una visión totalmente diferente. Nosotras cogimos uno en la Plaza del Comercio que por 20€ te permitía subir y bajar del barco durante 24h (contando desde la hora de adquisición del billete).

** Si tenéis tiempo, acercaros a Setúbal, a media hora de Lisboa. Está en el Parque Natural de la Arrábida y a parte de playas, en esta ciudad se encuentra la Fortaleza de Felipe I que ofrece unas vistas increíbles. La entrada a la fortaleza es gratuita.

Trujillo

Cerca de Cáceres se encuentra este acogedor pueblo que posee un centro histórico muy bien conservado. No se tarda mucho en ver y resulta muy agradable. Nosotras estuvimos un día. Nos alojamos en el Hostal León. Es funcional para pasar la noche y el precio por noche de una triple es de 60€. 
Tanto de día como de noche se disfruta, pero ver la Plaza Mayor de noche, con la Iglesia de San Martín y el Castillo al fondo, es maravilloso. Posee gran cantidad de edificios religiosos, como la Iglesia de Santa María la Mayor, y edificios de interés histórico como la Casa de Francisco Pizarro.
Para comer hay varios restaurantes en la Plaza Mayor donde poder disfrutar de unas bonitas vistas.
No estuvimos mucho, así que no os puedo contar mucho más. Sólo recomendaros pasar un fin de semana en este pueblo y dejarse atrapar por su belleza y tranquilidad.


Espero que esta entrada os resulte útil. Y animaros a viajar siempre que tengáis posibilidad, es toda una experiencia que te abre la mente y te ayuda a conocerte más.  A parte de las mil y una anécdotas que os llevaréis a casa.







viernes, octubre 28, 2016

Santiago de Compostela Octubre 2016

Aprovechando unos días de vacaciones he decidido ir a Santiago de Compostela. Una ciudad que siempre tenía en mente, pero a la que nunca me decidía a ir. Y me ha sorprendido gratamente.

La plaza del Obradoiro es pequeña y en ella se sitúan la Catedral (que está en obras ya que en 2008 empezó un plan de renovación de la misma, ya que se estaba estropeando y tiene un gran valor artístico e histórico), el Ayuntamiento y el Hostal dos Reis Católicos, formando un bonito conjunto.
Se puede subir a las cubiertas de la Catedral con una visita guiada por 12 euros. Es totalmente recomendable. Te hacen una pequeña explicación de la Catedral y las vistas desde arriba son fantásticas. Es una cubierta escalonada ya que permitía a los arqueros la defensa en caso de conflicto (se podían mover ágilmente por ella).  De todas las fachadas de la Catedral, la que más me gustó fue la de Platerías (la única de estilo románico que se conserva) y su plaza del mismo nombre. Dentro de la Catedral, cuya entrada es gratuita, se puede visitar el sepulcro del Apóstol Santiago y abrazar la figura del Santo (rito que llevan a cabo los peregrinos cuando llegan a la ciudad). Y todos los días a las 12h, en la misa del peregrino, y los viernes a las 19:30h tiene lugar la puesta en funcionamiento del Botafumeiro. Aunque no se sea religioso, como es mi caso, es una experiencia muy emotiva asistir a la misa del peregrino y realizar el rito de los peregrinos.
El Hostal do Reis Católicos tiene una parte visitable por 3 euros. Está muy bien conservado y tiene aspectos muy interesantes a nivel artístico y anecdótico. Me gustó mucho.

Otro lugar muy interesante y quizá poco conocido por los turistas es la biblioteca de Geografía e Historia, que es muy bonita y uno de los encantos ocultos de la ciudad. La entrada es gratuita en horario de apertura de la facultad.

La ciudad está llena de iglesias, pero la que más me gustó y que recomiendo fervientemente visitar es la iglesia de Santo Domingo de Bonaval que es fantástica. Me ha parecido magna y sobria, con una atmósfera que te atrapa. Está al lado del Museo del Pueblo Gallego y la entrada a ambos los domingos es gratuita

Si lo que buscáis son zonas verdes, la ciudad tiene varias que ofrecer. Yo visité tres: los jardines de la iglesia de Santo Domingo de Bonaval que son muy bonitos, los jardines Belvis con su pequeño laberinto, que son agradables y la Alameda, al lado del casco histórico, que me gustó mucho. En cualquiera de ellos os podréis relajar. Y si buscáis aún más relajación, en Bertamirans, a 20 minutos de Santiago de Compostela, hay un balneario con una sesión antiestrés dos horas que os dejará en las nubes.

Y como siempre, recomiendo recorrer la ciudad, perderse un poco por sus calles llenas de encanto: Rua de Vilar, Rua de Caldeirería, Rua de Orfas, Rua do Franco, Plaza de Cervantes…con sus restaurantes donde disfrutar de la deliciosa cocina gallega y sus tiendas donde encontrar productos de todo tipo.
Uno de los restaurantes que os recomiendo es el pequeño local “A Tulla”, en la calle Entrerruas. La comida es casera y deliciosa, y el servicio es muy bueno. Tienen menú del día por 12 € y menú vegetariano por 10€. Disfruté mucho de la comida.
Algunas tiendas donde podéis encontrar productos y objetos interesantes son : Ultramarinos "Carro” en el Cantón do Toural, la confitería "Mora" en la rua Do Vilar, la chocolatería "Miuro" en Rua da Caldeirería y la tienda "Andurriña” en la Rua de Vilar. Encontraréis en ellas platería, postales, imanes, tarta de Santiago, tejas de almendra, suspiros del Apóstol Santiago (unas pastas de canela), chocolates artesanos, albariños....

Ha sido un viaje muy positivo que he disfrutado.

martes, abril 12, 2016

Portugal Abril 2016


Este año he viajado a Portugal. Nunca me había llamado la atención, pero como estaba cerca y todavía no lo conocía, decidí darle una oportunidad. 
Cogí unos días de vacaciones y elegí visitar Sintra y Lisboa. El vuelo a Lisboa, de una hora de duración no es caro, de hecho compensa ir en avión más que en tren. Y el alojamiento por Airbnb resulta económico. El transporte es barato, y la comida es buena y nada cara. Hablando de comida, los dulces son buenísimos. Y aunque los famosos pasteles de Belem son ricos, me gustaron más los travesseiros de Sintra, unos hojaldres rellenos de una crema de huevo y almendras. Deliciosos.


En Sintra pasé dos días. Desde el aeropuerto cogí el metro a la estación de tren y allí un tren que en 30 minutos me dejó en Sintra. La ciudad es pequeña y el centro se ve en una tarde. Es una ciudad agradable, pero no maravillosa. Lo que realmente merece la pena de Sintra son sus Palacios y la Quinta de Regeliara. 
El Palacio Nacional, con su pequeño jardín se encuentra en el mismo centro. Existen entradas combinadas para ver los distintos palacios. La entrada combinada del Palacio Nacional y del Palacio y Parque Do Pena cuesta 22,80 euros. 
Merece la pena visitarlo porque tiene salas bonitas con muebles y objetos antiguos. Para mí, lo más interesante de las salas fueron los techos, cada uno con una decoración diferente. También me gustaron la Sala de los Blasones y la Gruta de los Baños en el patio central. Desde los jardines se puede ver el océano Atlántico de un lado y el Castillo do Mouros del otro.
El Palacio y el Parque Do Pena es lo mejor de Sintra. Se puede subir andando por la carretera o atravesando unos jardines de una villa, siendo esta segunda opción mejor, ya que los jardines están llenos de vegetación y es relajante pasear por ellos. El Palacio es impresionante, con salas perfectamente amuebladas llenas de objetos interesantes, y suelos y paredes llenos de detalles. Es como estar en otro mundo. Y desde luego, es imprescindible pasear por su parque, que posee indicaciones de los distintos caminos, ya que es bastante grande. Dos puntos interesantes son la Cruz Alta, con unas vistas magníficas y el Valle de los Helechos de la Reina, llenos de vegetación y caminos mágicos. La Fuente de la Cocha es de cuento.
Dentro del palacio hace frío, por lo que conviene ir con algo de abrigo.
La Quinta de Regeliara, cuya entrada son 6 euros, es bonita, aunque me gustó más el Palacio do Pena, siendo lo más interesante los jardines con sus grutas y el pozo iniciático. Conviene llevar algo de abrigo porque hace fresco, sobre todo cuando bajas al pozo y caminas por las grutas. Estas están un poco en penumbra, así que si se va con la linterna del móvil o una pequeña linterna, mejor. 

En Lisboa estuve tres días. La impresión que me he llevado es que es una ciudad con rincones bonitos, pero caótica y descuidada. No es una ciudad que me haya enamorado y no volvería a visitarla.
La Plaza del Comercio, con la Puerta de la Victoria, la Estatua de Pedro I y las vistas al río Tajo, es bonita y de noche tiene una buena iluminación que hace que merezca la pena pasear por ella. Pero le falta algo para mi gusto. 
La Catedral de Lisboa es bastante austera en su fachada, pero por dentro es más bonita. Aunque a mí me gustó más la Iglesia de Santo Domingo, que sufrió el incendio de 1959 y conserva un aire especial.
Un punto a favor de la ciudad son sus miradores, destacando el de Santa Lucía y el de Do Soles, este último con una bonita vista de la Iglesia de San Vicente do Fao.
El Castelo de San Jorge merece la pena visitarlo por las vistas de la ciudad que se pueden observar desde su mirador, y por pasear por sus murallas. La entrada son 12 euros.
Un lugar que me gustó especialmente es la librería Bertrand, la más antigua del mundo, situada cerca de la Plaza de Luis Camoes. En esta plaza se puede observar una estatua del autor portugués. Cerca también se encuentran las estatuas de Chiado y de Pessoa, curiosas de ver.
Por último, yendo en el tranvía 15 se llega a Belem. Allí se encuentra el maravilloso Monasterio de los Jerónimos. Es de lo que más me ha gustado de la ciudad. El claustro es precioso, lleno de detalles. Desde él se accede al coro alto, desde el que se observa una bonita imagen de la iglesia. La iglesia del monasterio es bonita y en ella se encuentran las tumbas de Camoes y de Vasco de Gama, que son realmente impresionantes.
Hay una entrada combinada al Monasterio y a la Torre de Belem por 12 euros. La torre es interesante de ver por sus vistas, porque tampoco tiene mucho más.
El otro monumento conocido que tiene Belem es el Monumento de los Descubrimientos, con un mosaico del mapamundi a sus pies muy bonito. 


Ha sido un viaje interesante y ha estado bien, pero no me ha enamorado y aunque reconozco que tiene lugares que merece la pena visitar, no me parece que sea un lugar para volver de nuevo.

lunes, octubre 05, 2015

Bélgica Septiembre 2015

Martes 15 

Empieza mi viaje. Papá me llevó al aeropuerto. El viaje transcurrió sin problemas y el vuelo fue tanquilo. Una vez aterrizada me dirigí a la casa que no me costó encontrar. La habitación era sencilla y limpia, y el baño estaba limpio. La anfintriona es simpática.

Mi primera impresión de Bruselas es buena. Cada vez que visito una ciudad grande, tengo más claro que me gustan más las ciudades pequeñas y los pueblos.

Este día hice un recorrido general por la ciudad. Visité la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula que es de estilo gótico. Tiene un órgano en un lateral y un púlpito de bronce en el lado opuesto. Las vidrieras son muy bonitas. Empezó siendo una capilla que más tarde se amplió para construir una colegiata. Finalmente se le dió el estatus de catedral. En comparación con otras catedrales es más pequeña.
Después fui a la Gran Place que es el centro neurálgico de la ciudad. Está rodeada de edificios de estilo gótico. Es agradable. También hay que visitarla de noche. La iluminación de los edificios le da un aire muy especial. Cerca de la Gran Place se encuentran las Galerías de la Reina. Esta llena de tiendas y chocolaterías. Es muy elegante.

Es interesante pasear por las calles adyacentes a la Gran Place. Callejeando se ven fachadas pintadas con ilustraciones de cómics. Es muy curioso.

También fui a ver el Manenken Pis que es enano, pero curioso.

Cené en "Chef León". El servicio y la comida son buenos. El precio es medio. Tienen una panacota de speculos y frambuesa deliciosa. 

Miércoles 16

Este día hice el free tour. Tuve un guía muy bueno que realizó un tour muy interesante. Es una forma asequible y amena de conocer mejor la ciudad. Después fui al Museo de los Instrumentos Musicales. Está situado en un precioso edificio con una fachada Art Noveou. Se exponen toda clase de instrumentos y te ofrecen una audioguia para que puedas escuchar el sonido de cada uno de ellos. 
Es asombroso la cantidad de instrumentos diferentes que existen. Se puede subir a la terraza del último piso a observar las vistas panorámicas. Me gustó mucho.

Después de comer, cogí el metro (que tiene radio en las estaciones, lo que hace la espera más amena) para visitar el Parlamento Europeo. Es un edificio de cristal y acero, muy moderno. Lo que tiene de interesante, a parte de su función, es que han colocado una pieza del muro de Berlín como homenaje a los veinticinco años de la caída del muro. 

Por último, fui a ver el Atomium (no entré dentro). Llama la atención, pero me gustó más el parque que está al lado. En ese parque hay un pabellón chino y una torre japonesa, preciosos. Hay que caminar un trecho para verlos, pero merece la pena.

Jueves 17

Hoy he desayunado en Mansión Dandoy, donde dicen que se sirven los mejores gofres de la ciudad. Por lo que pude comprobar, la fama es merecida. Se ubica cerca de la Gran Place, es un lugar agradable y la relación calidad-precio es buena.

Visité el Museo del Cómic, que me gustó mucho. Tiene mucha información sobre la creación de un cómic y sobre distintos autores, con una zona dedicada a Tintín y otra a Los Pitufos. Se encuentra en un precioso edificio de Art Noveou, diseñado por Victor Horta.
Después fui a la iglesia de Nuestra Señora de Sablón, una de las más bonitas que he visto, situada cerca de la Petit Sablón (uan plaza muy bonita y acogedora) y la Grand Sablón. 

Este día, después de dos días de búsqueda encontré la Jennenken Pis (versión femenina de Mannenken Pis), mucho más escondida y difícil de encontrar que su compañero.

Viernes 18

Este día lo dediqué a visitar Brujas. Situada a una hora en tren de Bruselas, es un maravilla de ciudad muy bien conservada. No ha perdido su encanto a pesar de ser una ciudad turística. La plaza principal el la Mark, en la que destaca la torre del campanario, preciosa. 

Es imprescindible realizar el paseo en barca por los canales, porque se ven las zonas más bonitas desde una perspectiva diferente. 

El Ayuntamiento tiene una fachada muy bonita. Al lado se encuentra la Capilla de la Sagrada Reliquia. En ella se guarda la sangre de Cristo. La decoración es muy bonita.
Otro punto interesante es Begijnhof, antigua agrupación de casas donde vivían las beatas. Se respira mucha paz.

Lo mejor es callejear por toda la ciudad porque se descubren sitios muy interesantes y hay muchas localizaciones para fotografiar. 

Es una ciudad muy agradable y con mucho encanto.

Sábado 19

Este día tocaba visitar Gante. Está a media hora de tren de Bruselas. Es más grande que Brujas, pero no está tan bien conservada. Aún así tiene sitios muy bonitos.

Hay varios sitios interesantes que visitar. El primero es el Castillo, situado en el centro de la ciudad, sobre el río. Merece la pena entrar observar la panorámica de la ciudad desde las murallas. La Catedral es bonita. Otro sitio interesante es la Torre Belford, donde se puede subir a lo más alto y disfrutar de las vistas. Además, se explicar al fabricación de sus campanas y el motor que las hace funcionar. 

El mejor sitio para hacer fotos es Graslei y Korenlie, dos calles que enmarcan el río, ya que todos los edificios conservan el estilo gótico.. También el pequeño, pero acogedor Applebrugparkje.

Otro edificio religioso que se puede visitar es la Iglesia de San Miguel. Y no dejar de ver los bailarines moros de la fachada de la Mansons´Guild.

Domingo 20

Tocaba regresar a Madrid con la maleta llena de buenos recuerdos, sensaciones y mucho cholate y cerveza.

Ha sido un buen viaje en el que me he sentido contenta. Todo lo que he visto me ha gustado, destacando Brujas como una de las ciudades más bonitas que he conocido.



Últimos apuntes

-Llueve y deja de llover en el mismo día, por lo que llevar el paragüas como compañero de viaje es imprescindible.

-Hay muchos tipos de cervezas para probar.

-No todos los sitios hacen los gofres igual de buenos. De los puestos callejeros destaca "Churros y Waffles" y de cafeterías, "Dandoy"

-Hay dos tipos de gofres, el de Leija, más gordo y esponjoso, y el de Bruselas, más ligero y crujiente.

-"Chef León, "Drug Ópera" y "Pizzería Napoli" son buenos restaurantes con una buena relación calidad-precio.


- Hay tres esculturas meonas: el Mennenken Pis, la Jennenken Pis y el Zinneke Pis (un perro mestizo símbolo del mestizaje de la ciudad).


-Hay muchas chocolaterías de distintas categorías y precios. Las que he probado han sido "Nehausss" (de las más caras), "Elizabeth" y "La Belgique Gourmande", ambas de precio medio.


-Una de los productos más típicos de Bélgica, a parte del chocolate, los gofres, las cervezas y los mejillones, son los speculos (galletas de azúcar moreno y canela). Son deliciosas y además se utilizan para hacer batidos, cremas y helados. ¡No dejéis de probarlos!




domingo, mayo 24, 2015

Alemania Mayo 2015


Este año cogí unos días de vacaciones en Mayo y decidí visitar a mi hermana pequeña, que lleva ya tres años en Alemania, y de paso conocer la zona de Baviera y Salzburgo. El plan era visitar Passau, Múnich y Salzburgo.
La semana que yo iba había huelga de trenes ( yo y las huelgas....) así que por Blablacar contacté con una chica que me llevó del aeropuerto de Munich a Passau. Es una buena opción para moverse, sobre todo cuando el transporte público falla.


Los tres primeros días estuve en Passau. Está a dos horas de Múnich y es un destino habitual para estudiantes de Erasmus. Es una ciudad preciosa. A mí me ha enamorado. De las tres ciudades que he visitado es la que más me ha gustado. Me parece una ciudad agradable y muy cuidada. 
Es recomendable llevar calzado de lluvia y paraguas porque puede llover de repente, y llover con ganas.
La catedral es preciosa y por las mañanas se puede escuchar un concierto de órgano maravilloso por 4 euros. El órgano de esta catedral es el más grande de Europa. También destaca el Ayuntamiento y la marca de agua de su fachada. Esta marca de agua es un registro de la altura que han alcanzado las inundaciones más importantes, ya que Passau se inunda prácticamente todos los años. Eso es debido a que está rodeada por tres ríos: Inn-Ilz-Donnau. Y cuando llueve y sube el caudal....inundación.
Otro punto interesante es la fortaleza de Passau. Hay una buena subida hasta la fortaleza, pero merece la pena porque la vistas desde arriba y lo que se ve mientras se sube es precioso. Hay un restaurante muy bonito al lado de la fortaleza con unas vistas de Passau de quitar la respiración. 
Una actividad que se puede realizar en la ciudad es dar un paseo en barco por el río Donau. Es muy relajante y se ven unos paisajes preciosos. El barco en el que yo monté es uno decorado en su interior con cristales de Swarosky, muy llamativo. También es muy interesante callejear y descubrir sus calles.



El cuarto día fui a Salzburgo (visita de un día). Se puede ir en tren desde Passau y se tarda en llegar dos horas y media. Es recomendable madrugar para aprovechar el día. Desde la estación de tren de Salzburgo se puede coger un autobús para ir al centro de la ciudad. 
Una visita obligada es el Castillo de Hohenzsalzburg. Se sube en funicular (el precio de la entrada es de 11 euros, con la subida en funicular incluida) y tiene unas vistas muy bonitas. Por dentro hay muchas cosas para ver: la sala de las torturas (queda mal rollo), la sala dorada, el salón de la música y muchos objetos de época. Se puede bajar en funicular o andando, opción que recomiendo, por un camino muy bonito con unas de las mejores vistas de la ciudad. 
La Catedral se puede observar desde fuera o entrar pagando un donativo. Yo no entré porque prefería visitar el cementerio y las catacumbas de la Iglesia de San Pedro, que son muy interesantes de conocer.
Como en todas las ciudades, es muy interesante callejear por las plazas y calles. Están muy cuidadas y tienen tiendas muy bonitas (Sigmund Hoffner Gasse, Residentplaz, Mozartplaz, Golden Gasse...). Una visita obligada es la Casa de Mozart (muy interesante todos los objetos y documentos que tiene relacionados con el gran compositor) y el Museo de Mozart, también muy interesante. 
Uno de los lugares más conocidos de Salzburgo son los Jardines de Mirabell, bonitos, pero pensé que serían más grandes.


Los dos últimos días fui a Múnich. Para ir se puede coger un tren con la Bayern Card (23 euros) que te sirve para utilizar el transporte de Munich todo el día. Es una ciudad grande, no tanto como Berlín, con opciones para todos los gustos. 
Para los amantes de los espacios verdes tiene tres jardines: Hoffengarden, Finengarden y los Englischner Gardens. Muy bonitos y relajantes. Me sentí muy a gusto paseando por ellos. 
Para los interesados en los monumentos hay varios sitios que ver: Marianplaz con los dos ayuntamientos y la columna de Santa María (me gustó mucho el ayuntamiento nuevo y la columna de Santa María), Odeonplaz, con el Feldherrnhalle (monumento al ejército bávaro) y la Iglesia de los Teatinos, conocida por su fachada amarilla, pero que estaba en obras de mantenimiento cuando yo fui; la catedral de Munich, bastante sobria para ser católica, el callejón de los tramposos......Si hacéis un freetour os enseñan los puntos más interesantes de forma amena.
Para los que quieren unas grandes vistas de la ciudad, tiene la torre de la Iglesia de San Pedro, con un mirador al que se puede subir después de ascender los cinco tramos de escaleras, por dos euros. Merece la pena el esfuerzo por la subida, porque las vistas son muy bonitas.
Para los amantes de los museos, está el Museo Alemán, al que no entré, pero del que hay buenas opiniones. Cerca del museo está la Istartor, una de las puertas medievales de la ciudad.
Un lugar interesante para comer o cenar es el restaurante "Rastkeller München", cerca de Marianplaz, con una decoración de estilo medieval-gótico. Me gustó mucho el ambiente y el trato que dan. La comida es deliciosa.


Ha sido un viaje que he disfrutado mucho y he conocido tres ciudades muy bonitas. Alemania me parece un país muy interesante para conocer. Con inglés te desenvuelves sin problemas y son muy organizados, por lo que moverse es relativamente fácil. Mayo y Septiembre son dos buenos meses para ir porque el tiempo es bueno y todo es más barato que en temporada alta. 












martes, septiembre 30, 2014

Viaje a Italia 2014

Este año decidí irme de vacaciones a Italia. Mi hermano estaba allí haciendo un voluntariado y yo nunca había estado en Italia, así que allí me marché.

Esta vez iba sola, siendo mi primer viaje en solitario. Iba siete días y a mi hermano sólo iba a verle uno. Me daba un poco de vértigo, pero al mismo tiempo quería hacerlo. Había leído en varios blogs que viajar solo es una experiencia enriquecedora y quería vivirla.

Mi recorido iba a ser Venecia-Lamón-Verona-Lago di Garda-Venecia. Reservé el avión en Julio (la página Skyescanner es una buena opción para encontrar vuelos asequibles) y también el alojamiento en dos bed and breakfast, uno en Venecia y otro en Verona (usando la página Airbn, que os recomiendo usar si vais de viaje). Sólo quedaba cerrar los últimos flecos del viaje y lanzarse a la aventura.


Partí el 17 de Septiembre llena de ilusión y algo de incertidumbre. Partí después de tener que cambiar la hora de mi vuelo porque AirFrance se había puesto en huelga. No había pisado Italia y comenzaban los inconvinientes. Pero como dice mi madre, siempre hacia delante. Una vez en suelo italiano, cogí el vaporetto hacia mi alojamiento. Jeva, mi anfitriona me recibió cálidamente y me dió toda la información que necesitaba. Una vez dejada la maleta, salí a patear Venecia.

Venecia es cara. Para el transporte es recomendable sacar la touristcard (24h, 48h ó 72h). Así se pueden coger todos los vaporettos que apetezcan sin dejarse un riñón. Qué decir de Venecia; es una bella y vieja ciudad llena de puentes y callejuelas. Si te cansas de patear, puedes coger un vaporetto y disfrutar de sus canales. La plaza de San Marcos está llena de gente, un poco agobiante, pero bonita.
Uno de mis lugares favoritos ha sido la iglesia de Santa María de la Salute. La iglesia es muy bonita (entrada gratuita) y las vistas y la tranquilidad de la que se disfruta en el exterior, sobre todo al atardecer, son maravillosas. Una calle interesante es C/Longa Sta María La Formasa; en ella se pueden admirar escaparates llenos de máscaras y ver cómo las hacen. También es interesante visitar la plaza de San Marcos de noche. No hay tanta gente y se puede disfrutar de la música en directo.

Venecia se disfruta callejeando y recorriendo el Gran Canal (sobre todo de noche). Para mi gusto es más bonita de noche que de día.


El día 18 partí hacia Lamón, un pueblo perdido en las montañas donde está mi hermano. Se tarda en llegar, pero merece la pena porque las vistas son espectaculares. Lo pasé muy bien con él. Para cenar tomé la mejor pizza que he probado en Italia, en una pizzería del pueblo. Vi el puente romano, el lago, la iglesia y el pueblo. Me gustó mucho. 


El día 19 llegué a Verona. El alojamiento me gustó mucho y la familia era encantadora. Vinieron a buscarme a la estación de tren y el día que volvía a Venecia, también me acercaron a la estación.
Verona es muy bonito. La casa de Julieta, que fue lo primero que vi, está sobrevalorada, mucha gente y tampoco tenía mucho más allá de la estatua de bronce de Julieta y el famosos balcón. Lo más bonito de Verona está situado entre la Plaza di Erbe y el mirador del Castillo de San Pietro. Y las vistas desde el mirador son muy bonitas. Por la noche cené en un restaurante precioso con una comida deliciosa.


El día 20 fui a visitar el Lago di Garda. Si ya de por sí es una aventura, con el transporte italiano la aventura es doble. No todas las líneas de autobús van a todos los pueblos, así que tienes que ir combinando distintos autobuses y horarios. Los horarios son orientativos porque el autobús pasa cuando le da la gana. En la estación de Porto Nova se puede sacar un billete para todo el día por 13 euros. Y en la misma estación se cogen los autobuses que van al lago.

El lago es precioso, me gustó mucho, y le tiempo acompañó. Los pueblos que visité fueron Lazisse, Garda, Riva di Garda y Malcesine. Los que más me gustaron fueron Lazise, que tiene un paseo que bordea el lago, muy bonito, y Malcesine, un pueblo precioso, ideal para callejear.
A la vuelta, el autobús que iba a Verona no pasó. Así que entablé relación con dos chicas que estaban en mi misma situación, y cogimos un autobús a Pecheira y de ahí el tren a Verona. Es lo que tiene Italia, sabes a donde vas, pero no cuando llegas.


El día 21 volvía a Venecia. Bien, un viaje de dos horas y 8,5 euros, se transformó en uno de 7 horas y 40 euros.¿Por qué? Porque había huelga, nadie del personal a quien preguntar en la estación, la maquina expendedora de billetes no indicaba que los trenes regionales no pasaban ese día......pero conseguí llegar a Venecia. Y sí, mi paciencia es enorme, lo he comprobado en este viaje.

Venecia me recibió con un atardecer precioso. Cené, cogí el vaporetto para ver el Gran Canal de noche (cita imprescindible), en la Plaza de San Marcos escuché a una orquesta muy amena (totalmente gratuito, ya que los restaurantes tienen orquestas para amenizar la velada, y si pasas por ahí puedes escucharlos de pie) y tome un delicioso helado de camino al alojamiento.
Un día que se había torcido, acabó de manera agradable.


El día 22 quedé un rato con mi hermano, que pasaba por Venecia camino de Eslovenia (el pobre lo pasa taaan mal........) y después me encaminé a las islas de Burano y Murano.
Murano no tiene nada a parte de los escaparates con miles de figuras de cristal, la Iglesia de San Pietro (con sus lámparas de cristal) y la Basílica de Santa María y San Donato.
Burano es una preciosidad de isla, con sus casas de colores, su tranquilidad y sus encajes. Pasada la calle principal, que es la más turística con sus tiendas y cafeterías, hay un remanso de paz y de color. Merece la pena visitarla.

Al regresar a Venecia, pasé por el Guetto Judío, que es interesante de ver, pero no pude recorrer mucho porque empezó a llover. De regreso al alojamiento, la lluvia pasó a ser granizada, así que pasé mi última noche en Venecia en la recepción de un hotel-restaurante con más turistas, resguardándonos de la granizada que nos pilló por sorpresa. Menudos pedrolos cayeron del cielo. Ideal para decir adiós a Italia.


El día 23 me levanté pronto para volver a Madrid y al día a día.



Como final de este resumen de mi viaje unos consejos varios:

  • Armaros de paciencia con el transporte italiano, hasta el Santo Job se volvería loco.
  • Los baños públicos están bastante bien y no son caros, pero algunos son tipo letrina, es decir, en vez de retrete hay un agujero, pero siguen siendo baños limpios.
  • La pizza margarita grande no debería costar más de 4,5-6 euros. Buscar y comparar.
  • Hay agua con gas y sin gas. Acordaros de pedirla sin gas.
  • Suelen entender inglés, pero no siempre. En ese caso probar con el español.
  • Los helados de dos bolas no deberían costar más de 2,5 euros.
  • Es recomendable sacar la touristcard para moverse por Venecia. El transporte es bastante caro.